Cómo tratar la ansiedad y no morir en el intento

La ansiedad es una condición mental caracterizada por una constante y excesiva preocupación, una sensación de miedo, ataques de pánico, o por la evasión de situaciones que generan estrés. Por desgracia, cada vez son más las personas que experimentan este sentimiento. Por esta razón, aquí queremos contarte qué puedes hacer para tratar la ansiedad.

A continuación podrás descubrir distintas herramientas que te ayudarán a manejar mejor la ansiedad, de forma natural y sin efectos colaterales.

Actividad física

A medida que pasan los años, se vuelve algo común vivir apresuradas, llevando muchísimas cosas en la mente, y pensando siempre en el futuro sin valorar el presente. Además, la vida suele estar acompañada de muchísimos cambios y recuperar la normalidad o el equilibrio se puede volver una tarea difícil.

Frente a todo esto, dedicar una mínima parte de nuestro tiempo para ejercitarnos, puede ser clave para tratar la ansiedad. Por sobre todo, si realizamos alguna actividad física de manera regular. De hecho, está comprobado que las personas que se ejercitan con frecuencia son menos propensas a tener ansiedad.

 

Motivos por los cuales deberías dejar el sedentarismo y ejercitarte de forma regular

  • Mayor autoestima y seguridad: Hacer actividad física te permitirá sentirte más segura con tu cuerpo.
  • Mejorarás tu estado de ánimo: Ejercitarte permitirá que disminuyan las hormonas del estrés. A su vez, estimula la liberación de endorfinas. Es decir, de hormonas asociadas a la felicidad que promoverán tu bienestar mental.
  • Descanso: La ansiedad suele afectar de forma negativa la calidad del sueño. Sin embargo, el ejercicio tiene un efecto opuesto.

Por todos estos motivos es importante que encuentres un deporte o una actividad que puedas disfrutar.

Saber cuándo decir “no”

Otro mecanismo que te ayudará a tratar la ansiedad, es decir “No” más a menudo. Si bien no puedes controlar todo lo que te produce ansiedad, sí puedes tener el control de ciertos aspectos de tu vida.

Hacer esto es muy efectivo principalmente si eres una persona que acepta más actividades o responsabilidades de las que puede cargar. De lo contrario, si no dices “no” en ciertas ocasiones, podrías llegar a tener muchas responsabilidades y así aumentaría tu ansiedad.

Mindfulness o conciencia plena

En la actualidad, el estilo de vida que llevamos suele ir acompañado de distintos conflictos laborales, familiares y a veces amorosos. El simple hecho de invertir mucho tiempo en la planificación, en la solución de problemas, o en soñar despiertas, puede causarnos demasiada ansiedad.

Frente a esto, el mindfulness o conciencia plena nos puede ayudar a liberarnos de las preocupaciones. Se trata de una serie de ejercicios que permitirán que tu conciencia se centre en el presente.

Al mismo tiempo, esta técnica es ideal para que puedas deshacerte de aquellos pensamientos negativos que conducen a la ansiedad.

Aromaterapia

Utilizar aromas para mejorar la salud y el bienestar mental actualmente se conoce como aromaterapia.

Cabe destacar que, a pesar de que esta práctica se ha utilizado por siglos, últimamente ha ganado una enorme popularidad. La misma se atribuye en gran manera a los distintos estudios que confirman su eficacia para reducir la ansiedad, optimizar el sueño, y aportar muchos otros beneficios adicionales.

En particular, se ha descubierto que la lavanda es una de las esencias más eficaces para tratar la ansiedad. Por lo tanto, si deseas aprovechar sus beneficios, existen distintas formas de practicar la aromaterapia. Por ejemplo, podrías encender velas aromáticas con lavanda, o incluso utilizar un humidificador.

No descuides tus vínculos sociales

Dedicar parte de tu tiempo para compartirlo junto a tus amigas o familiares puede ser una excelente distracción. Además cuenta con importantes beneficios para tu bienestar.

En este punto, un estudio evidenció que el hecho de que las mujeres pasen tiempo junto a sus amigas estimula la liberación de oxitocina. Es decir, de una hormona que posee efectos relajantes.

Por otra parte, otra investigación demostró que las personas que no tienen muchos vínculos sociales tienen un mayor riesgo de padecer ansiedad.

Por esta razón, no debes quitarle importancia a los encuentros con tus seres queridos. Inclusive, las caricias, los abrazos, los besos y el sexo también podrían ayudar a calmar la ansiedad.

Conclusión

Aunque existen muchas situaciones que pueden incrementar la ansiedad, al mismo tiempo se encuentran distintas opciones sencillas que te ayudarán a reducirla.

Estas recomendaciones por lo general consisten en apartar tus pensamientos de la fuente de ansiedad. La actividad física, el mindfulness y las buenas compañías sociales pueden actuar en conjunto para calmar la ansiedad. De esta forma podrás encontrar un balance entre tu vida personal y la laboral.