¿Cómo hablar de sexualidad con tu hijo pequeño?

La sexualidad hace parte de la vida de todas las personas y es indiscutible que en algún punto nuestros pequeños comenzarán con las preguntas incómodas. Es importante estar preparado para la situación y ensayar respuestas apropiadas para su rango de edad, de manera que se puedan introducir temas de educación sexual que resulten adecuados a su nivel de desarrollo.

Cuando el pequeño se encuentre listo para hacer preguntas, es nuestro deber como padres estar listos para contestar con completa normalidad, sin rodeos y, sobre todo, desde una posición de cercanía. La confianza es un elemento clave y las dudas sobre sexualidad deben ser despejadas con la mayor naturalidad posible, ya que no hay ningún motivo por el cual sentir vergüenza.

Partiendo de la premisa anterior, hay muchas situaciones cotidianas que son propicias para tratar temas relacionados con su salud sexual. Por ejemplo, el momento del baño puede dar pie a conversaciones sobre las partes del cuerpo, lo que significan las partes “privadas” y las cosas que no deberían permitirse.

5 consejos para conversar con tu hijo  sobre sexualidad

Aunque en muchas instituciones educativas se imparten clases de educación sexual, no es buena idea dejar al colegio o a los docentes toda la responsabilidad sobre el tema. El conocimiento base se debe entregar en casa, de forma que los niños dominen los conceptos básicos apropiados a su edad y por consiguiente puedan tomar mejores decisiones conforme avanzan a la adolescencia.

1.    ¡No te avergüences!

Sabemos que este tema puede ser un poco embarazoso, pero hay muy poco por lo cual sentir vergüenza. Toma cada pregunta con la naturalidad que corresponde, sin asumir una posición muy seria que infunda miedos, y responde siempre con honestidad, adecuando la información entregas al nivel de comprensión y desarrollo en que se encuentre el pequeño.

2.    Fomenta el dialogo

Permite que el niño realice todas las preguntas que necesite y sea quien guie la conversación. Escucharlo te permitirá saber con exactitud el origen de la curiosidad, pudiendo responder de una manera más apropiada. Siempre entrega refuerzos positivos que demuestren que puede acudir a ti en busca de información ante cualquier situación que así lo precise.

3.    Anticipa las preguntas difíciles

Según la edad, hay muchas preguntas que suelen ser bastante comunes. Por ejemplo, las clásicas “¿de dónde vienen los bebés?” y “¿por qué las niñas no tienen pene?” son dos infaltables para las cuales has de tener un argumento directo a entregar sin titubeos. Cada etapa se caracteriza por una serie de dudas muy diferentes respecto a la sexualidad y el cuerpo humano.

4.    Respeto a las diferentes orientaciones sexuales

En los tiempos actuales, las demostraciones de cariño por parte de personas del mismo sexo son mucho más comunes y los niños pueden llegar a pedir explicaciones cuando noten la existencia de parejas con características diferentes. Brinda esta información basándote en el respeto, sin hacer burla, menospreciar o utilizar adjetivos negativos sobre las preferencias sexuales ajenas.

5.    Entiende el concepto de pudor

A partir de los 3 años de edad, los niños comienzan a ser plenamente conscientes de su cuerpo y entienden la necesidad de intimidad, por lo cual pueden sentir vergüenza al mostrar su cuerpo desnudo. Es fundamental que los padres apoyen al niño en la defensa de su intimidad y le permiten sentirse dueño de su propio cuerpo.

¿Tienes algún otro consejo?