La infidelidad en la red (sexting)

Para nadie es un secreto que muchos hombres y mujeres son infieles a sus parejas. Es cierto que según han pasado los años las tendencias han ido cambiando: mientras que antes los caballeros tenían más posibilidades de engañar a sus cónyuges, ahora ellas también se unen a esta práctica.

Sin embargo, hoy más que nunca tenemos gran variedad de situaciones cuestionables, generalmente apoyadas por la tecnología. No hay duda de que Internet ha brindado a hombres y mujeres más oportunidades de desviarse del camino de la fidelidad con todas las herramientas que hay a disposición.

La pregunta ahora es: ¿realmente supone una infidelidad el sextear con alguien? Los detractores argumentan que eso no significa que terminarás haciendo algo físicamente sexual con la otra persona, entonces, ¿cuál es el daño entonces?

Se debe aceptar que enviar a alguien que no sea tu pareja, una foto de tus partes íntimas, no está bien. Los textos sucios, las fotos del pene, los desnudos y los mensajes lascivos no son un pasatiempo inocente; de lo contrario, no se harían en secreto, deslizándose a donde nadie te ve para llevar a cabo esta operación.

El sexting no solo vive en la tierra de la fantasía pura, de las emociones baratas y los durezas inofensivas. Requiere el acto físico de enviar un mensaje y relacionarse con otra persona, a espaldas de su pareja.

Se debe tomar en cuenta que el sexting es comúnmente usado como juego previo a los encuentros sexuales con nuestras parejas, por lo tanto involucra un plan, y este plan únicamente promete culminar en la cama con alguien, y si no es tu pareja, pues estamos realizando el ‘foreplay’ a nuestro posible encuentro sexual con alguien fuera de la relación.

Entonces, puede que los protagonistas de una aventura virtual nunca se hayan tomado de las manos o que nunca se hayan encontrado e intercambiado palabras en una conversación directa en la que se dediquen este tipo de intenciones, pero el archivo adjunto y los chats están ahí y son tanto reales como tangibles.

Es exactamente en este punto donde recae el peligro de una infidelidad a través del sexteo, y es que rara vez estas pasan desapercibidas. Existen señales clásicas que delatan a los protagonistas de estas historias, como pasar tiempo en línea en privado, sonreír sobre los mensajes recibidos sin dar mucho detalle del remitente o el contenido y borrar mensajes o historiales de búsqueda como algo natural.

Recuerda que siempre puedes ser un caballero y cuidar tu relación si la valoras, concentrarte en tu pareja, y evitar crear vínculos que no darán buenos frutos si te descubren, y mantener tu conciencia limpia.

Finalmente, cuéntanos tu opinión, ¿deberíamos considerar el sexteo como una infidelidad?